Comunidad espiritual de los participantes a la misa de 20h15 del domingo a la Sagrada Familia de Barcelona, animada por el grupo vocal Integración.
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sábado, 4 de septiembre de 2010
lunes, 23 de agosto de 2010
Dedicatoria del templo expiatoria de la Sagrada Familia
La celebración de la dedicatoria de una iglesia es quizás la más completa y la más significativa de las ceremonias litúrgicas. ¡Consagrando un edificio a los encuentros consagrados de la Alianza, canta, en la exultación, todo el misterio de las bodas que, uniéndonos al Cristo, en el Espíritu, nos permiten llamar «¡Padre!» con el Hijo.
Tal celebración demanda que la cuasi-totalidad de la comunidad eclesial interesada sea reunida en torno al obispo, de sus sacerdotes y de sus diáconos. Se viene en procesión hasta el edificio que se debe consagrar; las puertas son abiertas solemnemente. El obispo bendice el agua destinada a la aspersión del pueblo presente, de los muros interiores y del altar de la iglesia: es como un bautismo. Después de la Gloria y la Colecta, el obispo toma un leccionario, lo muestra al pueblo diciendo: « Que siempre resuena en esta casa la Palabra de Dios; que ella revela el Misterio de Cristo y realiza su salvación en la Iglesia ».
Tal celebración demanda que la cuasi-totalidad de la comunidad eclesial interesada sea reunida en torno al obispo, de sus sacerdotes y de sus diáconos. Se viene en procesión hasta el edificio que se debe consagrar; las puertas son abiertas solemnemente. El obispo bendice el agua destinada a la aspersión del pueblo presente, de los muros interiores y del altar de la iglesia: es como un bautismo. Después de la Gloria y la Colecta, el obispo toma un leccionario, lo muestra al pueblo diciendo: « Que siempre resuena en esta casa la Palabra de Dios; que ella revela el Misterio de Cristo y realiza su salvación en la Iglesia ».
Anotar esta manera de subrayar que la salvación es la Obra de Dios y de su Palabra.
Después del Credo, las letanías de los Santos tienen lugar de Oración universal: la Iglesia de la tierra se junta con la Iglesia del cielo. Reliquias de mártires y de otros santos son selladas entonces en el altar, en señal de la unidad del Cuerpo místico en el Cristo. Sigue la gran oración de dedicatoria, admirable condensado de todo el misterio de la Iglesia y de la liturgia. Como para una confirmación, viene el rito de la unción de las cinco cruces del altar así como de toda la mesa de altar, después de los doce (o cuatro al menos) cruz de consagración de la iglesia; esta unción se hace con la santa crisma.
Se hace flamear entonces con el incienso sobre el altar, en señal de la oración que deberá seguir subiendo hacia Dios en esta iglesia, llenándola del buen olor del Cristo (2 Co, 2, 14-16); se inciensa la asamblea, templo vivo el otro del cual es el signo. Capas son puestas sobre el altar, manifestante que es la mesa del sacrificio eucarístico ; se enciende de los cirios, cerca del altar o sobre el altar, y delante de cada una de las cruces de consagración, después todas las lámparas posibles, en símbolo del Cristo que es la Luz del mundo (Jn 8, 12 ; 9, 5).
Se hace flamear entonces con el incienso sobre el altar, en señal de la oración que deberá seguir subiendo hacia Dios en esta iglesia, llenándola del buen olor del Cristo (2 Co, 2, 14-16); se inciensa la asamblea, templo vivo el otro del cual es el signo. Capas son puestas sobre el altar, manifestante que es la mesa del sacrificio eucarístico ; se enciende de los cirios, cerca del altar o sobre el altar, y delante de cada una de las cruces de consagración, después todas las lámparas posibles, en símbolo del Cristo que es la Luz del mundo (Jn 8, 12 ; 9, 5).
El sacrificio eucarístico es finalmente el rito esencial de la dedicatoria. Después de la comunión, el obispo inaugura solemnemente la reserva eucarística: hecho presente por el sacrificio de la misa, el Cristo va a permanecer de ahora en adelante entre los suyos.
Se tenía que detallar aproximadamente pocos estos ritos de la dedicatoria, puesto que constituyen un agrupamiento único de todos los símbolos y actos principales de la liturgia. Lo que los sacramentos de la iniciación realizan para una persona, la dedicatoria lo efectúa para este signo visible de la concentración de los hijos de Dios en la casa del Padre, que es una iglesia consagrada.
El día elegido para el aniversario de la dedicatoria de una iglesia tiene rango Solemnidad para esta iglesia. El aniversario de la dedicatoria de la iglesia catedral es celebrado como Fiesta en toda la diócesis. La Iglesia entera se une el 9, de noviembre, a la alegría de los fieles de Roma que, en torno al papa, su obispo, devuelven gracias para la dedicatoria de la basílica mayor Santo Joan de Latran «madre y Dueña de todas las iglesias » en tanto que catedral del obispo de Roma: el Santo Padre mismo; esta celebración tiene, fuera de Roma, el rango de fiesta.
Robert Le Gall - Arzobispo de Toulouse - Dictionnaire de la Liturgie (francés)
© Edition CLD, todos los derechos reservados
Se tenía que detallar aproximadamente pocos estos ritos de la dedicatoria, puesto que constituyen un agrupamiento único de todos los símbolos y actos principales de la liturgia. Lo que los sacramentos de la iniciación realizan para una persona, la dedicatoria lo efectúa para este signo visible de la concentración de los hijos de Dios en la casa del Padre, que es una iglesia consagrada.
El día elegido para el aniversario de la dedicatoria de una iglesia tiene rango Solemnidad para esta iglesia. El aniversario de la dedicatoria de la iglesia catedral es celebrado como Fiesta en toda la diócesis. La Iglesia entera se une el 9, de noviembre, a la alegría de los fieles de Roma que, en torno al papa, su obispo, devuelven gracias para la dedicatoria de la basílica mayor Santo Joan de Latran «madre y Dueña de todas las iglesias » en tanto que catedral del obispo de Roma: el Santo Padre mismo; esta celebración tiene, fuera de Roma, el rango de fiesta.
Robert Le Gall - Arzobispo de Toulouse - Dictionnaire de la Liturgie (francés)
© Edition CLD, todos los derechos reservados
lunes, 26 de julio de 2010
Como lo hemos anunciado ayer, adjunto los vínculos del material realizado en el obispado para preparar la visita del Papa a Barcelona:
La catequesis en 7 capítulos, sencillo, bien hecho, me ha gustado mucho y recomiendo el capitulo 5, Anton Gaudi precursor de Vaticano II: El laico comprometido con su mundo y el artista como comunicador de la belleza de Dios.
Durante este verano debemos prepararnos a ser consagrados como feligreses de esta maravillosa parroquia, el Santo Padre no viene unicamente consagrar las piedras, también viene a consagrar las piedras vivas de los que hacen vivir esta parroquia..
sábado, 22 de mayo de 2010
DOMINGO DE PENTECOSTÉS
Cuando estaba en el seminario, se puso de moda un montaje de diapositivas que se llamaba la isla de los pozos. Las diapositivas nos contaban la historia de un país donde todo eran pozos. Estos pozos se iban llenado de cosas, de cosas materiales, televisores, libros, consolas, ordenadores. Su tiempo lo utilizaban para hablar de cosas superficiales o bien para jugar algún deporte. La verdad es que el país del los pozos era un país triste. Rápidamente se cansaban de lo que hacían y decidían empezar otra cosa o meter en su pozo mas cosas.
Un día un pozo cansado de todo, empezó a echar fuera de si todo aquello que poseía, los demás pozos estaban escandalizados, y le decían que pretendía con tal hazaña. El no escuchaba a nadie y seguía sacando y sacando cosas de su interior.
Un día noto que un objeto extraído estaba mojado. Esto esta húmedo, ¿como puede ser que en mi interior este húmedo? Con mas ansia sacaba i sacaba cosas. Realmente empezó a tocar agua, todo su interior estaba lleno de agua, compartía el agua con sus vecinos.
Al fin, alguien quiso hacer lo mismo, le paso la misma experiencia, uno y otro decidieron hacer lo mismo que los otros pozos buscar agua en su interior. Poco a poco se dieron cuenta que no tenían fondo, y experimentaron que el agua les unía, como si viniese de un mismo manantial. No podemos decir ya que aquel país de los pozos fuera un país triste, descubrió su alegría. A veces nos olvidamos de cual es nuestra naturaleza: ser hij@s de un mismo Padre.
Pues hoy creí que era un buen día para traer a mi memoria esta historia, pues, el agua que nos une es el Espíritu. Pero solo si estamos vací@s de tantas cosas materiales, si somos capaces de tener un espacio vacío donde quepa el Espíritu podemos saber que el habita en nosotr@s, pero si estamos tan llen@s, tan ajetread@s en nuestro mundo interior no queda espacio para Él.
La experiencia de saber que tu y yo tenemos la misma agua, el mismo Espíritu nos hace sentir unid@s, y junto a otr@s nos emplaza a experimentar la fiesta de la comunidad, el sentirnos iglesia.
Decía el predicador de ejercicios del papa, el Padre Cantalamesa, que el Espíritu habla a través de nuestra conciencia. Y es cierto, pero como la tenemos de ocupada, o de distraída (¿?).
Dice Henri Noumen en mis 24 primeros años de mi vida los utilicé para prepararme para el sacerdocio católico, crecí en una familia católica, estudié en un colegio católico, me relacionaba exclusivamente con católicos. Era una época en que las fronteras estaban claras. Yo era católico, no protestante, ara cristiano, no musulmán, ni hindú. Era creyente, no pagano, era hombre, no mujer, era holandés, no alemán, ni francés. Era blanco, no negro.
Nos va narrando como fue su proceso de desmontar todas estas fronteras, limitaciones o protecciones, hasta descubrir que lo más importante es ser persona, i sobre todo hijo de Dios. Amado profundamente por Dios.
Acaso no tenemos, por desgracia todos los días experiencias de contactos con otras personas en las que notamos que nos tratan con cierta indiferencia, superioridad, ect… y pensamos: acaso est@ no es como yo, si somos personas l@s dos, o no?
El Espíritu de Dios se nos da a tod@s. Y este Espíritu nos da los mismos dones, por igual a tod@s los hij@s de Dios, como vamos a crear estas diferencias, si en nuestro interior somos lo mismo: ESPÍRITU DE DIOS.
Tener este Espíritu es no déjate llevar por las fuerzas del mal, tan presente el nuestro mundo y en el corazón de tantas personas. Seamos capaces de buscar en nuestro interior al Espíritu, tod@s lo tenemos. Que Dios les bendiga.
FELIZ PASQUA DE PENTECOSTÉS.
Un día un pozo cansado de todo, empezó a echar fuera de si todo aquello que poseía, los demás pozos estaban escandalizados, y le decían que pretendía con tal hazaña. El no escuchaba a nadie y seguía sacando y sacando cosas de su interior.
Un día noto que un objeto extraído estaba mojado. Esto esta húmedo, ¿como puede ser que en mi interior este húmedo? Con mas ansia sacaba i sacaba cosas. Realmente empezó a tocar agua, todo su interior estaba lleno de agua, compartía el agua con sus vecinos.
Al fin, alguien quiso hacer lo mismo, le paso la misma experiencia, uno y otro decidieron hacer lo mismo que los otros pozos buscar agua en su interior. Poco a poco se dieron cuenta que no tenían fondo, y experimentaron que el agua les unía, como si viniese de un mismo manantial. No podemos decir ya que aquel país de los pozos fuera un país triste, descubrió su alegría. A veces nos olvidamos de cual es nuestra naturaleza: ser hij@s de un mismo Padre.
Pues hoy creí que era un buen día para traer a mi memoria esta historia, pues, el agua que nos une es el Espíritu. Pero solo si estamos vací@s de tantas cosas materiales, si somos capaces de tener un espacio vacío donde quepa el Espíritu podemos saber que el habita en nosotr@s, pero si estamos tan llen@s, tan ajetread@s en nuestro mundo interior no queda espacio para Él.
La experiencia de saber que tu y yo tenemos la misma agua, el mismo Espíritu nos hace sentir unid@s, y junto a otr@s nos emplaza a experimentar la fiesta de la comunidad, el sentirnos iglesia.
Decía el predicador de ejercicios del papa, el Padre Cantalamesa, que el Espíritu habla a través de nuestra conciencia. Y es cierto, pero como la tenemos de ocupada, o de distraída (¿?).
Dice Henri Noumen en mis 24 primeros años de mi vida los utilicé para prepararme para el sacerdocio católico, crecí en una familia católica, estudié en un colegio católico, me relacionaba exclusivamente con católicos. Era una época en que las fronteras estaban claras. Yo era católico, no protestante, ara cristiano, no musulmán, ni hindú. Era creyente, no pagano, era hombre, no mujer, era holandés, no alemán, ni francés. Era blanco, no negro.
Nos va narrando como fue su proceso de desmontar todas estas fronteras, limitaciones o protecciones, hasta descubrir que lo más importante es ser persona, i sobre todo hijo de Dios. Amado profundamente por Dios.
Acaso no tenemos, por desgracia todos los días experiencias de contactos con otras personas en las que notamos que nos tratan con cierta indiferencia, superioridad, ect… y pensamos: acaso est@ no es como yo, si somos personas l@s dos, o no?
El Espíritu de Dios se nos da a tod@s. Y este Espíritu nos da los mismos dones, por igual a tod@s los hij@s de Dios, como vamos a crear estas diferencias, si en nuestro interior somos lo mismo: ESPÍRITU DE DIOS.
Tener este Espíritu es no déjate llevar por las fuerzas del mal, tan presente el nuestro mundo y en el corazón de tantas personas. Seamos capaces de buscar en nuestro interior al Espíritu, tod@s lo tenemos. Que Dios les bendiga.
FELIZ PASQUA DE PENTECOSTÉS.
viernes, 21 de mayo de 2010
Foro Facebook de plegarias
El próximo 7 de noviembre el Santo Padre Benedicto XVI visitará Barcelona.
En carta a los diocesanos sobre la visita del Santo Padre, el Sr. Cardenal pide que nos preparamos espiritualmente para recibir el Papa, nuestro Papa.
http://www.arqbcn.org/sant_pare/primeras_informacions?lang=es&
Hemos creado un foro en Facebook para que cada persona puede imaginar, inventar, crear una plegaria para este evento muy importante para la parroquia.
http://www.facebook.com/topic.php?uid=124215117590611&topic=60
Estas plegarias podrán ser leídas en nuestra misa.
Esperamos creatividad y participación de todos.
miércoles, 19 de mayo de 2010
Venida del Espiritu Santo
Querid@s amigos.
Nos acercamos a la Pascua del Espíritu.
San Pablo nos dice que es el mismo Espíritu el que viene a ayudar a nuestra debilidad (Rm 8,26), pues nosotros no sabemos que pedir. Él penetra el interior de los corazones….
Pues esta semana del Espíritu, me gustaría invitaros a que sintamos la necesidad del Espíritu. Es cierto Señor que no se que pedir, es cierto que en mi oración muchas veces soy egoísta, y lleno mi corazón de mi amor propio. Si dejo la puerta abierta, Él entra y sácia mi interior. ¿Cómo sé que es cierto que el Espíritu esta en mi? Lo sé, porque lo noto, lo sé, porque los que están a mi lado son contagiados también de los dones del Espíritu.
Conocer esta comunidad (misa20’15) ha sido conocer la manera de dejar la puerta abierta al Espíritu. Pues he experimentado como el Espíritu habita en las personas sencillas de corazón, pero con una gran capacitad para dirigir sus vidas hacia Dios. No había notado en una comunidad tanta fuerza y don del Espíritu. Y le dije al Señor: “quiero ser como ellos” y me lo concedió.
Que esta Pascua de Pentecostés nos encuentre con el corazón abierto al Espíritu y a los herman@s.
Como preparas tu, la venida del Espíritu?
VEN ESPIRITU SANTO,
ILUMINANOS, QUE SEAMOS DIGNOS DE TI.
QUE TU PODER SE DEMUESTRE EN NUESTRA ENTREGA
domingo, 9 de mayo de 2010
Homilia 9 de mayo de 2010
Mis queridos amig@s
En la historia de la 1ª lectura, la comunidad de Antioquia, vive su primera división. Eran los inicios, eran tiempos difíciles, pues la construcción de algo nuevo siempre cuesta. Cuando somos muchos, nuestros criterios no son idénticos, aunque todos queramos conseguir un mismo fin.
En la comunidad de Antioquia no solo se debatía sobre la circuncisión. Sino que para ser cristiano, hay que ser primeramente judío y cumplir con “la ley de Moisés”. Quienes predican tales prácticas, son, ciertamente, judíos conversos: judeocristianos. Pues ellos no quieren dejar atrás sus antiguas prácticas por otras nuevas, ellos creen que se puede sumar.
Pero Pablo y Bernabé que son los que han iniciado la comunidad, que no era de origen judío, difieren de la opinión. Así se inicia un proceso de pedir la opinión a la comunidad madre de Jerusalén y aceptar su resolución.
Para Pablo, es suficiente el Bautismo. Es decir todos buscan la verdad, pero la verdad no esta en los hombres y sus leyes, sino en Dios mismo. El Dios uno, y nos hacer ser “uno”; el Dios que nos reconcilia con nuestros herman@s, con nuestras estructuras o instituciones.
Pienso que con esta lectura, de los hechos de los apóstoles, se nos dice que en estos momentos actuamos de la misma manera. En nuestra sociedad, en nuestras comunidades, queremos ser cristianos, pero a medias. A Jesús le decimos que si, pero siempre que no me exija demasiado. Siempre que yo me pueda “¡hacer las cosas a mi medida!”.
Podríamos aquí perder el tiempo hablando de esta nueva manera de pensar o de decir “creo en Dios pero no en la iglesia” pero no lo voy a hacer, pues como dije, es perder el tiempo.
Todos buscamos la felicidad, a veces incluso a un precio muy “barato”. Creemos que la felicidad esta a la vuelta de la esquina, en tal cosa, en tal oficio, teniendo esto u aquello. La felicidad –lo sabemos, mas no lo practicamos no son cosas. La felicidad no son personas. La felicidad no es la salud de nuestro cuerpo. La felicidad no es nuestra situación económica. La felicidad…
El resultado de esta felicidad superficial son personas que viven en soledad, con problemas de ansiedad o depresión, divididas interna i externamente, amándose a si mismos…. pero…
… Pero hay personas que han experimentado que su vida tiene que cambiar, han experimentado que la felicidad no viene de lo que ven nuestros ojos, de lo que sienten nuestros sentidos, de lo que tocan nuestras manos.
Nosotros que tenemos fe en Dios, sabemos mas que nadie, que la felicidad no la hallaremos en nada de lo anterior.
¿Dios es una respuesta a nuestra felicidad? Rotundamente NO. Dios no es una respuesta. Dios es la Felicidad. Dios es el Amor. Dios disfruta amando. Disfruta de nuestro amor. Un amor con fidelidad, con fidelidad a la persona de Jesús. El nos pide una entrega incondicional. Este amor de Jesús i del Padre es el don Espíritu.
Pero que solos nos encontramos en el camino de esta felicidad, ¡puede alguien pensar! No, claro que no estamos solos. El Señor nos promete su Espíritu. Este tiempo de Pascua celebramos como Cristo resucitado nos regala el don del Espíritu.
El problema de la comunidad de Antioquia…. El problema de la felicidad…. El problema ser conscientes del Amor con que Dios nos ama, está, para mi, en el miedo que tenemos al Espíritu. Quien dice miedo, dice falta de fe o de confianza. Quizás me haya costado mucho trabajo (os lo digo de mi mismo) y esfuerzo confiar en el Espíritu. Sentirme totalmente en sus manos. Pero ahora se que vivo en esta gracia, me siento totalmente en sus manos, y lo noto, en aquellos que se me acercan. Se que Dios se sirve de mi, y de ti para que pueda –podamos- dar a los demás este Espíritu de Dios.
¿Por qué he pasado momentos, años de mi vida sin ser consciente de este Espíritu? Porque he vivido con miedo… si amig@s miedo al Espíritu, incluso a veces pienso si lo desconocía.
Cuando tenemos miedo al Espíritu recorremos a las normas, a las reglas, a las leyes, a los códigos,…. La regla, la ley del Espíritu es simplemente dejarte llevar, ponerte en sus manos. Dejar de amarte a ti mismo, para abrirte al único amor, al amor de Dios. Ya no te llenan las cosas del mundo, sino la obra misteriosa de Dios, el bordado silencioso pero precioso que el Espíritu obra en tu corazón y en el corazón de nuestros semejantes.
Que pensamos: en “la seguridad de la fe”. Pues tenemos que cumplir normas y leyes para estar seguros. O bien en la “inseguridad de la fe” y por tanto necesito estar abierto al Espíritu y a dejar que el actúe en y con migo –nosotros-. Yo opto por lo segundo. Pues Dios no conoce seguros, solo vale ponerse en sus manos y como la hoja del árbol que ha caído dejarse llevar por el soplo del espíritu.
Pues, este otro, para mi es el Espíritu. Y tengo la seguridad, no de caerme, sino de volverme a levantar.
Continuemos nuestra celebración de la Eucaristía, donde más que en otro lugar experimentare la acción del Espíritu Santo, “porque este misterio que vamos recordando se manifieste siempre en nuestras obras.” (Or colecta)
En la historia de la 1ª lectura, la comunidad de Antioquia, vive su primera división. Eran los inicios, eran tiempos difíciles, pues la construcción de algo nuevo siempre cuesta. Cuando somos muchos, nuestros criterios no son idénticos, aunque todos queramos conseguir un mismo fin.
En la comunidad de Antioquia no solo se debatía sobre la circuncisión. Sino que para ser cristiano, hay que ser primeramente judío y cumplir con “la ley de Moisés”. Quienes predican tales prácticas, son, ciertamente, judíos conversos: judeocristianos. Pues ellos no quieren dejar atrás sus antiguas prácticas por otras nuevas, ellos creen que se puede sumar.
Pero Pablo y Bernabé que son los que han iniciado la comunidad, que no era de origen judío, difieren de la opinión. Así se inicia un proceso de pedir la opinión a la comunidad madre de Jerusalén y aceptar su resolución.
Para Pablo, es suficiente el Bautismo. Es decir todos buscan la verdad, pero la verdad no esta en los hombres y sus leyes, sino en Dios mismo. El Dios uno, y nos hacer ser “uno”; el Dios que nos reconcilia con nuestros herman@s, con nuestras estructuras o instituciones.
Pienso que con esta lectura, de los hechos de los apóstoles, se nos dice que en estos momentos actuamos de la misma manera. En nuestra sociedad, en nuestras comunidades, queremos ser cristianos, pero a medias. A Jesús le decimos que si, pero siempre que no me exija demasiado. Siempre que yo me pueda “¡hacer las cosas a mi medida!”.
Podríamos aquí perder el tiempo hablando de esta nueva manera de pensar o de decir “creo en Dios pero no en la iglesia” pero no lo voy a hacer, pues como dije, es perder el tiempo.
Todos buscamos la felicidad, a veces incluso a un precio muy “barato”. Creemos que la felicidad esta a la vuelta de la esquina, en tal cosa, en tal oficio, teniendo esto u aquello. La felicidad –lo sabemos, mas no lo practicamos no son cosas. La felicidad no son personas. La felicidad no es la salud de nuestro cuerpo. La felicidad no es nuestra situación económica. La felicidad…
El resultado de esta felicidad superficial son personas que viven en soledad, con problemas de ansiedad o depresión, divididas interna i externamente, amándose a si mismos…. pero…
… Pero hay personas que han experimentado que su vida tiene que cambiar, han experimentado que la felicidad no viene de lo que ven nuestros ojos, de lo que sienten nuestros sentidos, de lo que tocan nuestras manos.
Nosotros que tenemos fe en Dios, sabemos mas que nadie, que la felicidad no la hallaremos en nada de lo anterior.
¿Dios es una respuesta a nuestra felicidad? Rotundamente NO. Dios no es una respuesta. Dios es la Felicidad. Dios es el Amor. Dios disfruta amando. Disfruta de nuestro amor. Un amor con fidelidad, con fidelidad a la persona de Jesús. El nos pide una entrega incondicional. Este amor de Jesús i del Padre es el don Espíritu.
Pero que solos nos encontramos en el camino de esta felicidad, ¡puede alguien pensar! No, claro que no estamos solos. El Señor nos promete su Espíritu. Este tiempo de Pascua celebramos como Cristo resucitado nos regala el don del Espíritu.
El problema de la comunidad de Antioquia…. El problema de la felicidad…. El problema ser conscientes del Amor con que Dios nos ama, está, para mi, en el miedo que tenemos al Espíritu. Quien dice miedo, dice falta de fe o de confianza. Quizás me haya costado mucho trabajo (os lo digo de mi mismo) y esfuerzo confiar en el Espíritu. Sentirme totalmente en sus manos. Pero ahora se que vivo en esta gracia, me siento totalmente en sus manos, y lo noto, en aquellos que se me acercan. Se que Dios se sirve de mi, y de ti para que pueda –podamos- dar a los demás este Espíritu de Dios.
¿Por qué he pasado momentos, años de mi vida sin ser consciente de este Espíritu? Porque he vivido con miedo… si amig@s miedo al Espíritu, incluso a veces pienso si lo desconocía.
Cuando tenemos miedo al Espíritu recorremos a las normas, a las reglas, a las leyes, a los códigos,…. La regla, la ley del Espíritu es simplemente dejarte llevar, ponerte en sus manos. Dejar de amarte a ti mismo, para abrirte al único amor, al amor de Dios. Ya no te llenan las cosas del mundo, sino la obra misteriosa de Dios, el bordado silencioso pero precioso que el Espíritu obra en tu corazón y en el corazón de nuestros semejantes.
Que pensamos: en “la seguridad de la fe”. Pues tenemos que cumplir normas y leyes para estar seguros. O bien en la “inseguridad de la fe” y por tanto necesito estar abierto al Espíritu y a dejar que el actúe en y con migo –nosotros-. Yo opto por lo segundo. Pues Dios no conoce seguros, solo vale ponerse en sus manos y como la hoja del árbol que ha caído dejarse llevar por el soplo del espíritu.
Pues, este otro, para mi es el Espíritu. Y tengo la seguridad, no de caerme, sino de volverme a levantar.
Continuemos nuestra celebración de la Eucaristía, donde más que en otro lugar experimentare la acción del Espíritu Santo, “porque este misterio que vamos recordando se manifieste siempre en nuestras obras.” (Or colecta)
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